LA SALA

No tienes que conformarte con la vida que te ha tocado.

Puede que sepas perfectamente qué tienes que cambiar. O puede que por fuera todo te vaya bien y no sepas ni explicar por qué no estás bien.

La Sala son doce plazas. Cuatro semanas, una sesión en directo cada semana, y ahí trabajamos lo que estás viviendo tú. No lo que le pasa a la gente en general.

Y sales de aquí sabiendo qué te está frenando, con una decisión tomada y con el primer paso dado. Empezando a vivir la vida que eliges tú y no la que te tocó.

4 semanas · 12 plazas · 250 €

Solicitar plaza no significa pagar. La leo yo y te contesto en dos o tres días.

QUIZÁ ESTÁS AQUÍ

Puede que la vida que llevas no esté mal. Pero sabes que no es la que querías.

A veces no hay ninguna crisis. Sigues trabajando, cumpliendo y haciendo lo que se espera de ti, y por dentro sabes que hace tiempo que dejaste de elegir.

Te has acostumbrado a conformarte. Puede que lo decidiera otro por ti, o puede que lo eligieras tú y te hayas pasado años aguantándolo.

Por fuera todo va bien. Y tú sabes que no estás bien con la vida que llevas.

Sabes cuál es la conversación que tienes que tener y con quién. Y llevas meses esperando el momento bueno.

Sabes que quieres algo distinto, pero no consigues ponerle nombre.

El miedo, la rutina o lo que opinen los demás llevan tiempo eligiendo por ti. No lo decidiste, pero lo estás viviendo.

Y a veces no es nada de eso. Es que has tocado fondo. Es una adicción de la que no se habla en tu casa. Es un duelo por una muerte que no acaba de pasar, un divorcio que te dejó sin la vida que tenías, un negocio que se hundió y unas deudas que no se van. O es tu cuerpo, y llevas años en guerra con él.

Aquí se puede hablar de todo eso. Sin adornos y sin que nadie te mire raro.

DESDE DÓNDE TE HABLO

No te hablo desde un libro. Casi todo lo que puedas contarme lo he vivido yo antes.

Pesé 130 kilos. Dejé los estudios a los 16 y con 23 solté una plaza de oposición aprobada para montar mi primera empresa. Llegué a tener cinco tiendas y las perdí todas, una a una, con las deudas encima.

Volví a levantarlo. Y en 2021 me divorcié y me hundí otra vez: meses sin querer mirarme al espejo y un negocio que se fue abajo mientras yo no podía atenderlo.

Conseguí el sueño de mi vida y seguí sintiéndome vacío. Eso también lo sé.

Hoy sigo al frente de mi tienda, soy padre y soy paracaidista. No dejé los negocios para ponerme a hablar de la vida: sigo llevando el mío mientras hago esto.

Por eso, cuando me cuentes lo tuyo, no vas a tener que explicarme cómo se siente. Y no voy a decidir por ti: voy a hacerte las preguntas que a mí me ordenaron la cabeza, hasta que veas tu camino y decidas cuál coges.

QUÉ ES LA SALA

No vienes solo a escuchar. Vienes a trabajar lo que estás viviendo.

Antes de cada sesión me cuentas qué quieres trabajar. Yo elijo tres casos y los trabajamos en directo: preguntas, lo que yo he vivido y una conversación sin rodeos.

Te lo digo antes de que lo pienses tú: en las cuatro sesiones trabajas lo tuyo, tenga tu caso el foco esa semana o no. Los últimos minutos de cada sesión son para que cada uno diga qué se lleva y qué va a hacer con su situación esta semana.

Y cuando el caso es tuyo, es tuyo entero. Son doce plazas y cuatro sesiones con tres casos cada una: a todos os toca el turno. No vas a pagar por ver cómo se trabaja el problema de otro.

Y cuando le toca a otro tampoco pierdes el tiempo: lo que le pasa parece distinto de lo tuyo y detrás aparecen los mismos miedos y la misma decisión aplazada. Ahí te reconoces sin tener que contar nada.

A la semana siguiente hablamos de qué pasó cuando hiciste lo que dijiste. O de por qué no lo hiciste, que es de donde más se saca.

Los casos los elijo yo con lo que me habéis mandado esa semana. No van por orden de llegada: elijo los que le van a servir a más gente.

Y la sesión empieza puntual y acaba puntual. No alargo una hora y media a dos y media, porque a partir de ahí ya nadie está de verdad.

Aquí no vienes a escuchar motivación durante una hora y media y volver a vivir exactamente igual.

QUÉ PUEDE CAMBIAR

En cuatro semanas puedes dejar de dar vueltas en círculo.

No voy a darte una respuesta hecha. Lo que vamos a hacer es que entiendas qué te está pasando de verdad, qué te frena y qué está en tu mano cambiar. Y que hagas algo con eso.

Vas a saber qué te está manteniendo en el mismo sitio. No lo que crees que es: lo que es.

Vas a tener claro qué quieres y qué no estás dispuesto a seguir aguantando.

Vas a afrontar la decisión, el miedo o la conversación que llevas tiempo esquivando. Esa que ya sabes cuál es.

Vas a saber qué depende de ti y qué no. Y vas a dejar de gastar fuerzas en lo segundo.

Vas a tomar una decisión y dar el primer paso. No dentro de un mes: durante estas cuatro semanas.

Lo que no te voy a prometer es que salgas con la vida resuelta. Cuatro semanas no dan para eso y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo.

Sí dan para dejar de estar parado. Y eso, cuando llevas años dándole vueltas a lo mismo, lo cambia todo.

Entender lo que te pasa sirve de poco si después sigues haciendo lo mismo.

QUÉ INCLUYE TU PLAZA

Esto es exactamente lo que te llevas por 250 €.

Cuatro sesiones en directo conmigo. Una a la semana, hora y media cada una. Seis horas en total.

Una de las doce plazas. Doce, ni una más. Es lo que permite que a todos os toque el turno y que yo sepa lo que le pasa a cada uno.

Tu caso trabajado en directo. Con nombre y con tiempo propio dentro de la sesión.

El grupo privado de WhatsApp. Para lo que salga entre semana. Y ahí voy soltando audios cuando me surge algo: una reflexión, algo que me acaba de pasar, o una pregunta para que le deis vueltas durante la semana. No es una consulta privada conmigo: es el sitio donde el grupo se sostiene entre una sesión y otra.

Mi punto de partida. Un documento que rellenas antes de empezar y que me sirve para saber qué te pasa antes de la primera sesión. Así no gastamos la primera semana en presentaciones.

Mis próximos 30 días. El documento con el que sales al terminar. Qué has decidido y qué vas a hacer cuando La Sala ya no esté.

Sin grabaciones. Ni yo grabo ni se puede grabar, y es a propósito: es lo que hace que la gente hable de verdad. Si una semana no puedes, me lo dices, mandas tu caso igual y te cuento en el grupo lo que se trabajó.

Y si quieres seguir, puedes. Al acabar las cuatro semanas te lo propongo: 80 euros al mes por seguir en la misma sala, con la sesión de cada semana y el grupo de WhatsApp. Es opcional, no hay que decidirlo ahora, y nadie te lo va a recordar cada semana.

Y no hay nada más. No es una plataforma con cien vídeos que no vas a ver. Son seis horas en directo, con el grupo y conmigo.

CÓMO SE ENTRA

Solicitas plaza, la leo yo, y si encajas te escribo con la fecha.

1. Rellenas la solicitud. Cinco minutos: quién eres, qué te está pasando y qué quieres trabajar.

2. La leo yo, no un equipo. Contesto en dos o tres días.

3. Si veo que encajas, te escribo por WhatsApp con la fecha de inicio y el enlace de pago.

4. Tienes 48 horas para confirmar tu plaza. Si no la confirmas, pasa a la siguiente persona.

5. Antes de empezar recibes el calendario, las normas y «Mi punto de partida».

No te voy a pedir dinero antes de darte la fecha. Y si no encajas, te lo digo y te explico por qué.

Y si lo que tienes que contar es demasiado privado para decirlo delante de once personas, o tienes varias cosas mezcladas que necesitan tiempo propio, entonces esto no es tu sitio: es la Consultoría.

250 € la edición completa.

O puedes pagarlo en tres pagos de 83 € con Klarna, si está disponible.

83 euros al mes, durante tres meses. Menos de lo que te gastas en una cena para dos.

Y ahora piensa en lo otro. Cuánto llevas dándole vueltas a lo mismo. Un año. Tres. A lo mejor diez. Cuenta lo que te ha costado eso: las noches sin dormir, las conversaciones que no has tenido, lo que has dejado pasar esperando el momento bueno.

Eso sí que te está saliendo caro.

Un mes más pensándolo no te cuesta nada. Y ese es justo el problema: llevas años haciéndolo. Por 83 euros, este mes acaba con una decisión.

Si de verdad quieres cambiar algo, eso no es una cuestión de dinero.

Y este es el precio de la primera edición. En las siguientes va a subir.

Solicitar plaza no significa pagar. La leo yo y te contesto en dos o tres días.

SOLICITAR PLAZA

Llevas mucho tiempo pensándolo.

Este es el momento de empezar.

No hace falta que lo tengas claro. Puede que sepas exactamente cuál es el paso que llevas aplazando, o puede que solo sepas que así no quieres seguir. Con los dos se trabaja.

El miedo siempre va a encontrar un motivo para esperar. La rutina va a hacer que el mes que viene se parezca a este. Y el tiempo va a seguir pasando, decidas o no.

Yo no puedo elegir por ti. Lo que puedo hacer es que veas qué te está frenando, que tomes la decisión que llevas años dando vueltas, y que salgas de aquí habiendo dado el primer paso.

Son doce plazas. Enviar tu solicitud no te compromete a nada: la leo yo y te contesto en dos o tres días.

Vive antes de que el tiempo, la rutina o el miedo elijan tu vida por ti.

Solicitar plaza no significa pagar. La leo yo y te contesto en dos o tres días.